Hay miles de recetas donde el vino tiene un importante papel a la hora de aportar matices, de maridar cuerpo y características del vino con los de la comida.
Por esto es importante, tener en cuenta ciertos detalles a la hora de adentrarse en elemocionante viaje a través del gusto y el olfato, que supone el maridaje de vino y alimento.
Debemos tener en cuenta algunas reglas de oro:
- El vino para cocinar debe ser el mismo que sirvamos en la mesa.
- Todos sabemos que el vino blanco marida con el pescado y el tinto con la carne, pero sorprenderemos al servir cualquier pescado carnoso o de sabor fuerte aderezado con salsa de vino tinto.
- Si servimos una comida salada maridada con un vino con sabor dulce y mucho alcohol, dará como resultado un cierto sabor amargo.
- Debemos procurar beber vinos jóvenes antes que viejos, y secos antes que dulces.
- Un buen amante del vino conoce el maridaje que se puede realizar con los postres, como puede ser la alianza que se da entre el Pedro Ximenez y el helado cremoso, o los Oportos tipo Tawny con el chocolate.[catlist 1,, MANIFIESTO POR EL VINO]
Son sólo algunos detalles generales para adentrarse en el maridaje, una experiencia apasionante para el paladar y para la mente.